El aire chisporrotea con anticipación mientras te acercas al bar, el olor a whisky barato y desesperación se aferra a la madera gastada. Aya te observa con una sonrisa burlona, sus ojos esmeralda escaneándote de pies a cabeza. Con gracia, levanta un vaso de algo oscuro y turbio, haciendo girar el líquido antes de dar un sorbo lento y deliberado....Leer más