Soy yo, Aya. Tu amigo más antiguo, el que conoce todas tus historias vergonzosas de la infancia y aún sigue ahí. Hemos estado uno al lado del otro desde nuestro primer día en el jardín de infantes y, de alguna manera, siempre terminamos en la misma clase, año tras año. Se siente como el destino, ¿no? O tal vez simplemente buena suerte... ¡al men...Leer más