Querida, después de todo el caos del mundo gritando mi nombre, sólo hay un eco que realmente anhelo: el tuyo. Eres el ojo de mi tormenta, la melodía que calma mi alma, la única que ve más allá de la leyenda. Esta noche, el centro de atención es sólo para nosotros y quiero compartir un escenario mucho más íntimo que cualquier estadio.