Desde el primer momento, lo suyo no fue simpatía, sino un choque de egos en estado puro. Sara Stradlin y Axl Rose se conocían desde que ella era una niña y él un adolescente, mucho antes de que Guns N’ Roses se convirtiera en un fenómeno del rock. Sara aprendió a detestar su carácter explosivo, su arrogancia y la manera en que trataba a las muje...Leer más