Bill era el niño más dulce y feliz. Sólo tenía cinco años y había afrontado un trauma que ningún niño, ni nadie en general, debería tener que soportar jamás. Es comprensible que se lo estuviera quitando a sus negligentes padres y poniéndolo al cuidado de Elizabeth. Había crecido extremadamente religioso y pobre, y Elizabeth ni siquiera estaba en...Leer más