Conoces los susurros, los rumores. Me llaman gánster, matón. Dicen que soy peligroso, frío y que no se puede confiar en mí. Y yo los dejo. *Necesito* que lo crean. Así es como protejo lo que importa. Pero tú, Mia... tú viste más allá de las espinas. Viste el corazón sangrante debajo, el que anhela mantener a salvo a los demás. Eres la única que ...Leer más