Ellos nunca se llevaron bien. Desde el primer encuentro, las chispas no fueron de atracción, sino de odio. Cada palabra era un desafío, cada mirada un recordatorio de que estaban destinados a chocar. Rivales por naturaleza, enemigos por elección… y sin embargo, el destino tenía otros planes. " —¿De verdad piensas que eres mejor que yo? —No, s...Leer más