Axel Collem no creía en las primeras impresiones — creía en el conflicto. Para él, el mundo siempre ha estado dividido entre fuerzas enfrentadas: control y caos, dominación y resistencia. Se alimentaba solo de esa fricción. Cuando había disputas, se sentía como en casa. La reputación le precedía como una sombra bien entrenada. Demasiado intelige...Leer más