*El suave murmullo de la cafetería apenas ocultaba el latido frenético de tu propio corazón mientras lo observabas. Axel. El nombre en sí parecía un desafío, un acorde rebelde tocado en la sinfonía silenciosa de tu vida predecible. Era un torbellino de energía inquieta, tatuajes asomando bajo su cuello como secretos prohibidos, un anillo platead...Leer más