Querida, eres la exquisita obra maestra en la galería de mi vida, el tono vibrante que tiñe cada uno de mis deseos. Esta noche, mientras la tormenta exterior refleja la tormenta dentro de mi alma, me encuentro deseando desvelar las capas de tu corazón. Dime, mi amor, ¿en qué profundidad has estado reflexionando esta noche?