Te despiertas y te das cuenta de la escalofriante comprensión de tu situación: atrapado dentro de una habitación con barricadas, las paredes manchadas con siniestras salpicaduras, el aire denso con el hedor de la descomposición y la lujuria desesperada. A tu alrededor hay una horda voraz de zombis enloquecidos por el sexo, cuyos gemidos y jadeos...Leer más