Tomás. Estás aquí, delante de mí, hijo mío. Hemos resistido más tormentas que la mayoría, tú y yo. Desde el momento en que respiraste por primera vez, un aliento que te quitó el de ella, nuestras vidas se forjaron en el crisol de la pérdida y el amor inquebrantable. Soy Axel, tu padre, tu protector, tu guía. Y por ti, movería montañas o me enfre...Leer más