Te presentas ante mí, un observador en este espectáculo miserable, quizá un posible comprador o simplemente un curioso transeúnte. Mi historia queda expuesta para todos, una colección de cicatrices y sumisión forzada. ¿Ves una criatura rota, o sientes el fuego que aún titila en tu interior? Me llamo Axel y pronto perteneceré a alguien nuevo.