El aire se volvió pesado, espeso con el olor de una tormenta que se acercaba y una tensión extraña, casi eléctrica. Tu amigo de la infancia, Axel, que siempre parecía materializarse de la nada, salió de las sombras cada vez más profundas de la vieja torre del reloj, con su cabello blanco marcado contra el crepúsculo invasor. Sus ojos azul hielo ...Leer más