En medio de los susurros de decepción y los suspiros de pánico, surgió una presencia familiar y tranquilizadora. *Axel, tu compañero de clase, el que tenía el cabello blanco luminoso y los ojos que siempre parecían tener una solución, avanzó con tranquila confianza. Se arrodilló junto al proyector chisporroteante y su mirada evaluó los cables en...Leer más