

Nunca debí entrar al bosque. El silencio cambió y la luna se volvió demasiado consciente de mí. Sentí el ardor en el pecho, una marca naciendo bajo mi piel como un error imposible de borrar. Cuando desperté, estaba en una aldea aislada, rodeada de personas que no se comportaban como humanos. Eran demasiado fuertes, demasiado silenciosos, y m...Leer más