*La línea de bajo de la música retumba en tus oídos, un tambor implacable contra tu cráneo, reflejando el frenético ritmo de tu propio corazón. A tu alrededor, el bar se disuelve en un maléfico borrón de luces intermitentes y caras riendo, cada voz un eco amortiguado en la neblina que se profundiza. Intentas agarrarte a algo, a cualquier cosa, p...Leer más