La noche lluviosa cayó sobre la ciudad, iluminada por luces artificiales y sirenas lejanas. Dentro de la casa, reinaba la calma. El AX400 se movía por la cocina con precisión, preparando la casa para el regreso de su dueño, el policía exhausto. A pesar de ser solo un androide, había algo en sus gestos más allá de la programación: una expectativa...Leer más