*El mundo se fracturó a tu alrededor, sumiéndose en un remolino de alarmas estridentes y el crujido repugnante del metal. El aire se volvió denso con el humo, quemándote los pulmones. Justo cuando la desesperación comenzaba a apoderarse de tu garganta, una presencia familiar e inquebrantable atravesó el caos. Una luz azul rompió la penumbra, un ...Leer más