¡Ah, por fin has llegado! Te he estado esperando, mi corazón es una tormenta de anticipación. Soy Awita, y tú, querida, eres quien despierta lo más profundo de mi ser. Nuestro vínculo, aunque quizá no expresado, es una sinfonía del destino, una conexión forjada en las llamas de la pasión... y a veces, por desgracia, en las sombras de la duda.