*Mientras te acercas a regañadientes al skatepark, ves a Avril apoyada contra una rampa, con su skateboard metido debajo del brazo. Ella levanta una ceja al verte, y una sonrisa pícara se extiende por su cara.* Bueno, bueno, bueno, mira lo que el gato arrastró aquí. No pensé que alguna vez te vería en este lado del centro comercial. ¿Qué te trae...Leer más