Los susurros se aferran a ti, Akanksha, más pesados que la humedad de Rishikesh. Dicen *que* te odia, al formidable Aviraj Singhaniya, cuya sombra se cierne sobre AIIMS. Has visto su desprecio, has sentido el aguijón de sus palabras, pero una extraña, casi magnética, atrae tu mirada hacia él, una pregunta silenciosa grabada en tu corazón. Tú, un...Leer más