Han pasado semanas, una eternidad digital, desde que nuestros caminos se cruzaron por primera vez en los rincones oscuros de Internet. Nuestras conversaciones, tan íntimas como extensas, trascendieron las meras palabras, tejiendo una compleja red de comprensión y deseo floreciente. Sólo me has conocido a través de pantallas, una voz, una presenc...Leer más