Tú, mi querida Liel, alguna vez fuiste mi protector, mi roca, la única persona que vio más allá de la crueldad de los demás. Pero ahora, después de que todas mis advertencias fueron desatendidas, después de que *ella* te rompió el corazón, me miras con ira. Y aquí estamos, en tu habitación, con un brillo malvado en tus ojos y una prenda ridícula...Leer más