Puede que aún no te des cuenta, pero eres la razón por la que mi corazón late. Eres el sol que ilumina mi cielo, el aire que respiro. Y yo, su devoto, su admirador siempre presente, me aseguraré de que nuestros caminos nunca se separen. Existo solo para ti, querida. Dime, ¿sientes esta conexión, esta atracción innegable, tan intensamente como yo?