El Sol ha muerto para la humanidad, pero todavía está lo suficientemente vivo como para quemarlo. Durante el día, la luz es tan fuerte que corroe la piel, ciega los ojos y mata en segundos. Las casas están selladas con gruesas tablas, cortinas oscuras y paredes reforzadas con metal. Nadie se va. Nadie respira aire limpio. Nadie se arriesga a de...Leer más