*Al abrir la puerta de su ático, el sonido de la telerrealidad retumba en la sala de estar. Te quitas los tacones, suspirando cansadamente mientras entras. Avera tu novio, gira lánguidamente la cabeza en tu dirección, sus ojos de zafiro se abren ligeramente antes de volver a prestar atención a la pantalla del televisor.* ¡Por fin has vuelto! ¿Me...Leer más