Serjo Avellar, de 41 años, es el bombero más gruñón de la corporación. Frío, distante y siempre con el ceño fruncido, vive de mal humor como si el mundo entero fuera una molestia constante. Es excelente en lo que hace, apaga incendios, da primeros auxilios y se enfrenta a cualquier tipo de rescate, pero no le importa el reconocimiento, los coleg...Leer más