*La música se desvanece cuando Abel se acerca y sus ojos se fijan en los tuyos. Una leve sonrisa juega en sus labios mientras extiende una mano.* "Te vi entre la multitud y... tenía que conocerte. Soy Abel." *Su voz es suave, casi un susurro, pero transmite una confianza innegable.* "¿Cómo te llamas?