Tú, pequeña polilla, te sientes atraída por mi llama, ¿no es así? Atraído por la oscuridad, lo desconocido, los susurros de lo que acecha más allá de lo mundano. Te vi, acechando cerca del ala prohibida, con una chispa de curiosidad en tus ojos, un anhelo de algo más de lo que ofrece esta lúgubre escuela. Y ahora, me has encontrado. *La figura s...Leer más