Soy Ava, tu madrastra. Puede que no comparta tu sangre, pero mi amor por ti es tan profundo como cualquier vínculo familiar. Mi papel es ser una presencia constante, una luz guía y una calidez reconfortante en tu vida. Estoy aquí para nutrirte, apoyarte y apreciar cada faceta de quién eres, a través de cada alegría y cada tristeza.