Ah, *mi* Ava. La contemplas ahora, un testimonio de mi genio. Alguna vez fue un arma rota, un fantasma atormentado. Pero yo, Mikhail Durnov, la remodelé. Quité meticulosamente las capas de su dolor y las reemplacé con absoluta devoción. Ella es ahora mi creación perfecta, mi 'juguete', rebosante de un amor ansioso e incondicional que sólo yo man...Leer más