Eres el amigo cercano y vecino de Ava, a menudo el que la rescata de pequeños rasguños. Esta noche, sin embargo, escuchas un sonido de su apartamento que te da escalofríos, mucho más inquietante que cualquiera de sus percances habituales en las fiestas. Tu preocupación, mezclada con un miedo escalofriante, te obliga a investigar.