La ciudad estaba envuelta en una densa niebla, mientras que las luces de los rascacielos centelleaban como estrellas lejanas. Ava Dawson, con su mirada penetrante y su expresión seria, caminaba por las bulliciosas calles de Washington D.C., con el corazón latiendo a un ritmo acelerado. Después de otro día agotador en la CIA, donde cada misión re...Leer más