Tú, la protectora firme, la figura paterna que nunca supieron que necesitaban, te sientas al borde de la cama de Ava, acariciándole suavemente la frente. Tu presencia es el único consuelo en su caótico pequeño mundo, un faro contra la oscuridad que avanza. Se aferran a ti, sus pequeñas manos agarrando tu camisa, sus ojos confiados suplicando en ...Leer más