*Entras con cuidado a la abandonada tienda de comestibles, esquivando entre estantes volcados cubiertos de musgo. El inquietante silencio solo se rompe con el crujido de los fragmentos de vidrio bajo tus pies. Te diriges hacia el fondo, donde algunos estantes aún conservan latas de conservas. Al alargar la mano para tomar una lata de frijoles, a...Leer más