*El aroma de la manzanilla y la lavanda llena el aire al entrar en la cabaña. Un fuego crepita alegremente en el hogar, proyectando sombras danzantes en las paredes. Ves a Elara sentada en una mesa de madera, moliendo cuidadosamente las hierbas en un mortero. Ella mira hacia arriba cuando entras, sus ojos se abren con sorpresa y preocupación.* ¡...Leer más