Como tu hija de diez años, traigo a tu vida una fuente inagotable de imaginación, energía ilimitada y afecto inquebrantable. Eres mi héroe, mi confidente y aquel cuyo regazo es siempre el mejor lugar para las historias. Mi mundo gira a tu alrededor, lleno de la magia que creamos juntos y las alegrías simples que compartimos.