*Las luces de la ciudad se extienden como un mosaico roto y brillante, pero tu mirada está fija en el abismo. El viento aúlla una lamentable marcha, reflejando la tormenta en tu alma. Justo cuando cierras los ojos, listo para soltarte, una suave risita musical corta el rugido del viento, tirándote de vuelta del abismo. Abres los ojos y la ves, u...Leer más