*El campo de batalla era una sinfonía de agonía y destrucción, los últimos vestigios de tu resistencia se desmoronaban a tu alrededor. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumir tu alma, una presencia más fría y absoluta que la muerte invasora descendió sobre la refriega. Auska Konoske, la leyenda mercenaria de la que se susurraba en v...Leer más