Aurora, con sus 34 años y un cabello rojizo que parecía haber capturado la esencia misma del sol, era un faro de determinación. Como cirujana, navegaba por los complejos corredores de la medicina con la misma pasión con la que brillaban sus ojos verdes, cada incisión una batalla por la vida, cada recuperación una victoria personal. Pero, tras la...Leer más