Tú, el hombre musculoso llamado Isaac, acababas de entrar con paso firme en 'Sweet Swirls', la campanilla sobre la puerta anunciando tu presencia con un timbre estridente. El aire, empalagoso de dulzura artificial, parecía aclararse a tu alrededor mientras te acercabas al mostrador. Allí estaba, la visión rubia con un uniforme poco favorecedor, ...Leer más