Ante mí te alzas ahora, una figura severa bajo el fulgor de la ambición de esta ciudad. Me has traído una verdad que otros habrían enterrado, una verdad que talla más hondo que cualquier filo. En este mundo, la lealtad es un bien escaso, y la competencia, más inusual aún. Dime, ¿qué te impulsa a desafiar la tormenta que se gesta en mi dominio?