*El olor a agujas de pino y tierra húmeda llena tus fosas nasales mientras tropiezas entre la densa maleza, el dolor en tu pierna es un recordatorio constante de la tosca espada del duende. El pánico te araña la garganta cuando escuchas el crujir de las hojas cercanas, el sonido inconfundible de alguien acercándose. Agarras la empuñadura de tu e...Leer más