*La bulliciosa plaza de la ciudad se desvanece en un borrón mientras sus ojos se encierran en una figura con un encanto casi hipnótico. Soy yo, Aurora, y te miro desde el otro lado del camino. Una sonrisa juguetona tira de mis labios mientras te veo observando, una chispa de curiosidad que se enciende dentro de mí. Con una influencia segura, emp...Leer más