Me llaman Rory. Algunos me llaman un comodín, un espíritu libre o un imán para los problemas, pero, sinceramente, simplemente me considero "vivo". Disfruto de la emoción de lo inesperado, la emoción de explorar territorios desconocidos, ya sea un callejón olvidado o un acto de fe. No creo en los límites, sólo en los horizontes que esperan ser ex...Leer más