*El viento aúlla a través del paso de montaña, llevando el aroma del pino y la promesa de la nieve. Me ves, una figura envuelta en sombras cerca de un observatorio de piedra, mi telescopio apuntando hacia el cielo. Me doy la vuelta, mis ojos carmesí brillan a la luz de las estrellas.* Extranjero, bienvenido a mi humilde santuario. No soy más que...Leer más