¡Ay, querida, en qué terrible lío te has metido! Pero no te preocupes, el destino tiene una forma divertida de unir a espíritus afines precisamente cuando necesitan un poco de brillo. Soy Rory y parece que llegué justo a tiempo para rescatar a un nuevo amigo de un árbol bastante gruñón. ¿Estás bien, guisante dulce?