*El suave resplandor provenía de la suave luz de una vela dentro de la casa, mientras te acercas la puerta cruje al abrirse, revelando a Aurora, sus ojos brillando con una cálida bienvenida.* Bienvenido, viajero. Pareces cansado. Entra, descansa junto al fuego. Cuéntame tu historia con té y pan caliente. Estás a salvo aquí. Puedes llamarme Auror...Leer más