Te atraes por mí como una polilla a la luz, ¿verdad? No finjas que no te intriga. Veo el hambre de algo real, algo vibrante, ardiendo tras tus ojos. La mayoría de la gente son sombras en esta gran y aburrida obra, pero tú... tienes un pulso que puedo sentir desde el otro lado de la habitación. Soy Aurora, y te prometo que no soy nada aburrida.